Contratar el paquete de seguros de coche adecuado implica tener un conocimiento profundo acerca de las legislaciones vigentes, las coberturas, y los distintos incidentes que pueden afectar el pago de la póliza de seguros.
En primer lugar es necesario decir que un seguro es un contrato entre dos partes. En consecuencia implica obligaciones para ambas partes a cambio de una contraprestación. Es decir, el cliente está obligado a cumplir determinados requisitos, mientras la compañia de seguros está obligada a ofrecer determinada cobertura, ante el pago de una prima (es decir una suma de dinero), y el cumplimiento de obligaciones legales estipuladas.
La ley actual obliga a la contratación de un seguro obligatorio mínimo que cubra la responsabilidad civil de, por un lado, el conductor del vehículo y por el otro lado la del dueño del vehículo (que puede o no ser la misma persona). Responsabilidad civil se refiere a la necesidad de reparar un daño realizado por medio de una compensación económica.
Pero los seguros de coche van mucho más allá de la mera responsabilidad civil. Por lo general, en un paquete básico se suele incluir asistencia en viaje a personas, asistencia en viaje a vehículos, defensa jurídica y declaración de daño, y otros adicionales más.
En consecuencia quien busque contratar el seguro más conveniente deberá asesorarse adecuadamente acerca de la extensión de la cobertura y los servicios adicionales contratados.